En el corazón de la Alta Montaña Palentina encontramos las localidades de Velilla, Cardaño y Alba. Desde sus calles se asciende a los lugares más significativos para los montañeros: Espigüete, Peña Prieta, Pico Murcia, las Lomas

Palencia – 23 AGO 2016 – turinea.com

Las rutas que recorren sus valles y montañas pasan por: Curavacas, pozo de las Lomas, senda de la cascada del arroyo de Mazobres, los pueblos abandonados y el pinar natural de Velilla. En coche se propone la ruta de los pantanos y el acceso a los pueblos abandonados de Valcovero y Valsurbio.

Entre los rincones pintorescos que encontramos destacan los paisajes que rodean Cardaño de Arriba y Cardaño de Abajo que a pesar de conservar una arquitectura típica de la España rural, de montaña humilde y ganadera, en lo paisajístico nos sorprenderá una estampa bucólica perfecta para la fotografía.

El Espigüete reflejado en el pantano de Camporredondo

El Espigüete reflejado en el pantano de Camporredondo

Asimismo merece una mención especial el fenómeno del manantial de las “fontis tamarici” o Fuentes Tamáricas. Así, Plinio, el historiador romano, relata que se daba en esta zona una surgencia de agua abundante e intermitente que podía manar y dejar de manar varias veces en una hora y así todo el día, lo mismo que dejar de manar durante 12 días y a veces hasta 20, en un fenómeno sin ley aparente, para volver luego a manar, o secarse por completo de manera caprichosa.

Recomendaciones

Las vistas panorámicas son abundantes y se pueden encontrar indicadas desde la propia carretera de los pantanos, entre todas ellas, la mas representativa es la que se observa desde hotel Miralba, desde la que se divisa Alba de los Cardaños con el pantano al fondo. Otra panorámica que no te puedes perder es la del alto de la Varga, que ofrece una de las visiones más amplias de la Montaña Palentina frente a nosotros: peña Redonda; a nuestra derecha el Espigüete; a nuestra espalda el Curavacas; y a la izquierda todo el valle hasta Cervera; a lo lejos tierras de Burgos y el cortado del valle del Ebro, bajo la meseta de la cueva de los Franceses; y, en primer término, el inicio del valle estrecho, con Rabanal de las Llantas a nuestros pies.

A diferencia de las demás comarcas de la Montaña Palentina, los amantes del arte no encontrarán grandes ejemplos del románico excepto en el pueblo abandonado de Valcovero, la ermita de San Juan de las Fuentes Divinas y las fuentes Tamáricas de Velilla, que conservan algunos elementos reconocibles.

Asimismo destacan el importante resto romano de las Fontis Tamarici de Velilla del Río Carrión, que Plinio menciona en sus relatos, las casas blasonadas de Velilla como la del Tio Mateón y el palacio de los Santos de Bullón en Guardo.

Esta es una de las rutas más conocidas y frecuentadas de la provincia ya que se puede realizar en coche aunque sea una carretera con muchas curvas y bajadas y subidas, pero con numerosos rincones donde parar y disfrutar de las vistas panorámicas que se suceden a lo largo de la carretera.