Caminando por sus calles nos embriaga la inigualable cantidad de maravillas arquitectónicas, el ir y venir de sus gentes, su ambiente estudiantil, el enorme patrimonio cultural, su hospitalidad y la historia de los que fueron forjándola durante casi tres mil años

Salamanca – 22 NOV 2016 – FEHR

La capital charra ofrece vestigios de los casi tres milenios de historia que la han ido forjando desde los Vettones y Vacceos, Aníbal y los Romanos, Alfonso VI y su refundación de la ciudad tras la conquista de Toledo a los Musulmanes, las guerras de los bandos por el poder en los siglos XIV y XV, el esplendor del XVI cuando la ‘Escuela de Salamanca’ fue centro del mundo del saber, la crisis del Barroco, la Guerra de la Independencia, el ensimismamiento del siglo XIX y buena parte del XX, con hechos relevantes como la fundación de la Universidad Pontificia de la ciudad como continuación de los antiguos estudios de teología, o la declaración como Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988, además de la designación, diez años después, como Capital Europea de la Cultura para el año 2002.

Ambiente universitario

Salamanca ha quedado vinculada a la historia universal por varios hechos y personalidades que han marcado la evolución de la sociedad occidental, como la creación de la primera gramática del castellano en 1492 por Antonio de Nebrija, que fue el primero del mundo en reclamar derechos de autor; los preparativos del descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón; la primera mujer universitaria del mundo, Beatriz Galindo; la primera mujer profesora de universidad del mundo: Lucía de Medrano, en 1508; la defensa de los indígenas del Nuevo Mundo con Francisco de Vitoria; la propuesta de sus matemáticos al Papa Gregorio XIII del nuevo ‘Calendario Gregoriano’; el primer bibliotecario con sueldo de la historia fue el de la Universidad de Salamanca; Fray Luis de León fue el primero en traducir parte de la Biblia al español; el libro sobre ajedrez más antiguo conservado, etc.

Plaza Mayor de Salamanca

Plaza Mayor de Salamanca

En sus calles se nota la hospitalidad y los vestigios arquitectónicos de varias épocas históricas vividas por los salmantinos, así como las muchas personalidades que se rindieron a sus pies, como Unamuno, Cervantes, Fray Luis de León, Menéndez Pelayo, Torrente Ballester, Lope de Vega, Santa Teresa de Jesús, varios Papas y Jefes de Estado. Ciudad estudiantil, icónica de la cultura española durante muchos siglos, a la vez es conocida por su mucha vida y el famoso ambiente nocturno. Se puede disfrutar de sus numerosos bares, locales de tapas, terrazas y agradables espacios al aire libre donde los universitarios se mezclan con turistas y habitantes de la ciudad en un ambiente variado, multicultural y distendido.

Durante el verano, las plazas, los jardines y los patios se convierten en escenarios de teatro, música y cine, para seguir después con el ocio nocturno en bares, pubs y discotecas. De camino, a las puertas de varios monumentos iluminados, se puede escuchar a la tuna universitaria.

Disfrutar del arte, la historia y el cielo

De los numerosos elementos arquitectónicos recomendables, destacamos los más interesantes para una visita turística a Salamanca:

– La plaza Mayor es una de las más bellas de España y del mundo y uno de los monumentos barrocos capitales de la arquitectura peninsular.
– El edificio histórico de la Universidad, la más antigua del país, también merece una visita. En su fachada es habitual entre los visitantes buscar la figura de la rana, un requisito clave para aprobar, según la tradición. En el interior hay espacios como el aula de Fray Luis, o la biblioteca antigua.
– A su lado está la casa museo de Unamuno, que fuera rector de la Universidad. Sus muebles, sus escritos y sus recuerdos están a la vista de los turistas.
– La casa de las Conchas, icónica de la arquitectura gótica española, construida por un noble entre los siglos XV y XVI, según algunas voces, como muestra del amor que sentía por su esposa. Es famosa por su fachada decorada con cientos de conchas. Para otros expertos, era el símbolo nobiliario de los Maldonado y muestra de orgullo por pertenecer a la orden de Santiago.

Catedral de Salamanca desde el río Tormes

Catedral de Salamanca desde el río Tormes

La iglesia de la Clerecía y Universidad Pontificia. Es recomendable subir a las torres de la Clerecía y disfrutar de las vistas de la ciudad desde los balcones de este impresionante mirador.
– El puente Romano, que fue la pasarela que recorrieron Aníbal, el Lazarillo o los generales franceses. Formaba parte de la Ruta de la Plata, importante y estratégica en la época romana. A la entrada está el verraco prerromano, símbolo protector, que aparece en el Lazarillo de Tormes.
– El huerto de Calixto y Melibea, un jardín de estilo musulmán, vinculado a la novela “La Celestina”.
– La casa Lis: palacete modernista de vidrieras de colores y uno de los tesoros de la ciudad que alberga el museo de Art Nouveau y Art Déco de los siglos XIX y XX.
– La antigua fábrica de la Luz ha sido reconvertida en uno de los museos más importantes de Europa, el de la historia de la Automoción, con cientos de piezas que atraen a los aficionados al automovilismo.
– También varios conventos de gran valor patrimonial, como el de San Esteban y el de las Dueñas donde las monjas elaboran dulces para vender a los visitantes. El de las Úrsulas y las iglesias de San Benito, San Martín, Santiago, Santo Tomás Cantuariense, San Juan Bautista de Bárbalos, del siglo XII y San Marcos, construida junto a la muralla nueva de la ciudad, al lado de la puerta de Zamora, en el año 1178.
– La catedral, entre cuyo conjunto de capillas de la iglesia nueva destaca la dedicada a Santa Teresa de Jesús. La catedral vieja es otro edificio, al que se accede a través del interior de la Nueva.
Ieronimus. Una vez visitadas ambas catedrales, se ofrece un recorrido por sus torres medievales entre almenas, pináculos y gárgolas, contemplando los 900 años de historia en el interior, los retablos de ambas y, desde arriba, el mirador de la ciudad, el conjunto catedralicio y la vega del río Tormes.
– Scala Coeli, un paseo por las torres de Clerecía: es una singular escalera ‘al cielo’ con la que disfrutaremos de panorámicas singulares de la ciudad desde las torres de Clerecía, descubriendo la historia del colegio Real de la Compañía de Jesús. También podemos admirar el interior de la Real Clerecía de San Marcos y su retablo barroco.
Subimos luego por la escalera del Campanero, ambientada con luz y sonido y, en el tránsito entre ambas torres, desde la altura, tenemos una visión única de Salamanca.
– La casa de Santa Teresa, donde llegó a instalarse en 1570 y que pasó a la historia como el lugar inspirador del “vivo sin vivir en mí”. De hecho, Salamanca forma parte de la Red de Ciudades Teresianas integradas por un total de 17 municipios donde ella fundó conventos.
– Para los amantes de las leyendas, La Cueva de Salamanca: un espacio mágico donde el diablo impartía clases de brujería; y el patio de la Salina, un antiguo estanco de sal.

Iglesia de San Martín de Tours en Salamanca

Iglesia de San Martín de Tours en Salamanca

Impregnada de cultura todo el año

Los atractivos culturales son numerosos y distribuidos en todas las estaciones del año. Se pueden consultar las decenas de actividades anuales y disfrutar de la programación diseñada por la Fundación Ciudad de Cultura y Saberes en la página web www.ciudaddecultura.org.

El programa Las Llaves de la Ciudad es otra buena oportunidad para conocer la parte no visible de sus rincones históricos, a base de visitas guiadas por los propios habitantes de los conventos o los palacios. Son gratuitas y se realizan durante los meses de noviembre y diciembre.

Algunas fechas concretas a tener en cuenta son la Semana Santa, el Lunes de Aguas, el festival de las Artes de Castilla y León en el mes de junio, la fiesta de San Juan de Sahagún el 12 de junio, las ferias y fiestas de septiembre con motivo de la Virgen de la Vega (patrona de la ciudad) y la subida del Mariquelo a torre de la catedral, que tiene lugar el 31 de octubre: en recuerdo del terremoto de Lisboa de 1755. Una persona (el Mariquelo) con tambor y dulzaina trepa por el exterior de la torre de la catedral Nueva y en la cruz saluda al público e interpreta una “charrada”.

En la ciudad existen varios espacios verdes para visitar, como el campo de San Francisco, la plaza de la Merced, la vaguada de la Palma, el parque fluvial, el bosque de Olmos Secos, la plaza de Anaya y los parques de la Alamedilla, huerta de los Jesuitas, Aldehuela, Würzburg y las Salas Bajas.

Durante los meses de verano, el programa ‘Salamanca, Plazas y Patios’ llena de música, teatro, proyecciones y actuaciones algunos de estos rincones de la ciudad.

Saborea Salamanca

Salamanca ya es uno de los miembros del Club de Producto turístico gastronómico ‘Saborea España’. Su incorporación al grupo de destinos se hizo efectiva en la Asamblea que tuvo lugar el 22 de enero pasado, en el marco de FITUR, la Feria Internacional del Turismo, en Madrid.

Al formar parte de ‘Saborea España’, los municipios que potencian el turismo gastronómico, las Asociaciones de Cocineros y Reposteros y la Federación Española de Hostelería, junto con la Secretaría de Estado de Turismo, se comprometen a desarrollar acciones conjuntas en diversos ámbitos, como el ‘Día Mundial de la Tapa’, o la difusión de propuestas turísticas y producto en Madrid Fusión, así como la captación de turistas en ferias internacionales destinadas al turismo y a la gastronomía. En la actualidad, ‘Saborea España’ incluye diecinueve destinos: A Coruña, Badajoz, Cambrils, Ciudad Real, Denia, Lanzarote, Logroño, Madrid, Murcia, Pamplona, Salamanca, Sant Carles de la Ràpita, Segovia, Sevilla, Tenerife, Valencia, Valladolid, Vinaròs y Zaragoza.

Convento de San Esteban de Salamanca

Convento de San Esteban de Salamanca

Atractivos gastronómicos

Salamanca es la zona emblemática de los productos del cerdo ibérico. Se puede visitar la provincia teniendo en cuenta su fortaleza en productos gastronómicos. Un destino obligado es Guijuelo, para contemplar en las fábricas cómo se produce el jamón D. O. de esta localidad. También se realizan visitas a queserías, pudiendo realizar paseos a caballo o en globo. Es recomendable acercarse a contemplar Ciudad Rodrigo y saborear su ‘farinato’, La Alberca, Candelario o Ledesma.

Una magnífica excusa para conocer estos lugares son sus citas gastronómicas: matanza típica del cerdo, Lunes de Aguas, Ferias del Queso de Hinojosa del Duero, la Feria de la Fresa o de la Cereza, el Día del Calderillo de Béjar y los encuentros habituales de oleoturismo, basados en visitas guiadas a olivares, almazaras, rutas, catas de aceite y turismo por los sus municipios.

En todos estos municipios y, obviamente en la capital, se puede reponer fuerzas en un restaurante de cocina tradicional o de vanguardia, basada en los alimentos de la tierra: jamón Guijuelo, carnes de ternera charra o morucha, lentejas de la Armuña, garbanzos de Pedrosillo, quesos de leche cruda de oveja de Arribes, aceites y vinos de Arribes del Duero o de la Sierra.

En cuanto a los platos que más encontraremos en los restaurantes están las Migas de Pastor, con bacalao, ajos, pimiento rojo y cebolla. Patatas Revueltas o de Herradero, que se hacen hervidas, con ajo y perejil y panceta.
Bacalao y patatas en salsa verde, las patatas ‘meneás’ o el calderillo (guiso de carne), los asados, la chanfaina elaborada a base de carne de cordero, arroz y huevos.

Hornazo de Salamanca, elaborado a base de huevo, chorizo, lomo, y harina. Una empanada muy apreciada y que los jóvenes suelen tomar el día del Lunes de las Aguas, después de la Cuaresma, cuando tradicionalmente los estudiantes salmantinos iban en barca a buscar a las chicas de vida licenciosa al otro lado del Tormes, donde habían sido literalmente confinadas durante la Cuaresma.

El Calderillo Bejarano que se elabora con carne de aguja de ternera, patatas, tomates, pimientos, guisantes y cebolla. En agosto se celebra el Día del Calderillo en Béjar.

También son muy apreciados los postres como la leche frita, las almendras garrapiñadas o los ‘chochos’ (peladillas con sabor a canela), rosquillas de Ledesma, bollo maimón y amarguillos de La Alberca, los repelaos y los mantecados.