Tras el gran interés público despertado por las primeras visitas a las obras de restauración del claustro de la Catedral de Pamplona, el Gobierno de Navarra oferta ahora nuevos turnos para los meses de julio y agosto, en concreto para los domingos 23 y 30 de julio, y 6, 13, 20 y 27 de agosto

Pamplona – 17 JUL 2017  – Redacción

Las visitas son gratuitas y se realizan los domingos en tres horarios: a las 10, a las 11 y a las 12 h. Los asistentes deben ser mayores de 14 años y no tener problemas de movilidad, ya que el recorrido discurre por los andamios de obra.

El Servicio de Patrimonio organiza este programa de visitas guiadas gratuitas para permitir la contemplación directa de los trabajos de restauración que se llevan a cabo en el claustro catedralicio, uno de los más importantes claustros góticos conservados. Se pueden observar de manera directa los problemas y patologías de los diversos elementos estructurales y decorativos que lo integran, así como las soluciones que se aplican en cada caso. La visita ofrece además puntos de vista únicos, así como la posibilidad de disfrutar de detalles que no son visibles en las visitas tradicionales.

Las visitas se iniciaron el pasado domingo 18 de junio

Antes de Sanfermines se realizaron visitas a la obra de restauración del claustro de la Catedral de Pamplona los domingos 18 y 25 de junio, y 2 de julio. Las 130 personas que esos días han visitado las obras se han organizado en grupos de 15 personas como máximo, asistiendo a un recorrido que dura aproximadamente 75 minutos. El recorrido comprendía el acceso al andamio exterior del ala norte y la subida hasta sus niveles superiores, y, ya dentro del ala este, la visita, en tres alturas sucesivas, del sepulcro de los Garro y el conjunto de la Epifanía de Perut, los capiteles historiados de soportes y tracerías, y las cláves de bóveda.

La restauración

Las obras de restauración del claustro siguen su curso, y ya son visibles sus resultados. Se ha concluido la intervención en el ala norte, que podemos contemplar hoy libre de andamios. Se han consolidado estribos, pináculos y arcos en una compleja labor que ha constatado las variadas patologías que afectaban, especialmente, a los elementos estructurales y decorativos expuestos a la intemperie y a la lluvia. En algunas zonas la piedra se había convertido en arena, sin posibilidad de recuperar las propiedades que tenía cuando, a finales del siglo XIII y durante el siglo XIV, se construyó el claustro de la catedral. El grado de deterioro era tan grande, que ha sido necesaria la reconstrucción completa en cantería de tres de las gárgolas con sus correspondientes pináculos. Hay que tener en cuenta que estas zonas exteriores han estado afectadas por la lluvia a lo largo de los siglos, sin la protección de los elementos vitales para la evacuación y recogida de aguas pluviales. Tras la reconstrucción de las bajantes y canalones realizada en 2015, la situación en estos aspectos ha mejorado sustancialmente.

Por su parte, en el interior de la galería, se ha intervenido en todo tipo de materiales: piedra, morteros, policromías de claves, capiteles, y otros elementos de metal (rejas) o de madera (fragmentos de tracerías). El grueso de los trabajos se ha centrado en intentar devolver al soporte pétreo, en la medida de lo posible, la fuerza de la piedra sana, cerrando grietas, sujetando fragmentos que estaban a punto de caer, colocando aquellos que ya se habían desprendido, limpiando la superficie y aplicando capas de protección que pretenden ayudar a la correcta conservación de los materiales que componen esta joya del gótico navarro.

El claustro gótico

El claustro gótico de la catedral y las dependencias canonicales que lo flanquean constituyen uno de los conjuntos más hermosos y ricos de la arquitectura medieval europea. De planta cuadrada y edificado durante casi dos siglos (1277-1472), se alza en torno a un jardín central. Cada lado se cierra con series de arcos apuntados con bellas tracerías y gabletes en los remates. Los pilares se refuerzan al exterior mediante profundos estribos rematados por pináculos y gárgolas, que enmarcan los estilizados y complejos maineles y rosas de las tracerías.

Al interior, cada crujía se cubre por bóvedas de crucería en cuyas claves se representan los meses del año, los vientos, algunos ríos, escenas del Nuevo Testamento y santos. Por su parte, los capiteles llevan finísima decoración vegetal y un amplio repertorio de escenas de la vida de la época, animales o pasajes del libro del Génesis. Los muros del fondo de cada crujía están especialmente enriquecidos con laboriosas portadas de escultura monumental policromada o sepulcros bellamente adornados con pinturas y escultura.

La inscripción y selección de día y hora se realizará través de este enlace.Toda la información estará también disponible en la web de la Fundación para la Conservación de Patrimonio Histórico de Navarra y en la web de la Dirección general de Cultura.