El sendero de los Gobbins rodea acantilados sobre la costa del Mar de Irlanda en el condado de Antrim: un impresionante logro arquitectónico, ya que sus creadores lo erigieron hace más de 100 años.

Dejando atrás Belfast llega el momento de comenzar tu viaje por la ruta costera de la Calzada. Y nada más empezar, a tan solo 32 km de Belfast, ya has encontrado algo extraordinario: los Gobbins.

Colgando de acantilados de basalto directamente sobre el Mar de Irlanda, el sendero de acantilado de los Gobbins es una obra llena de amor y dedicación construida en la época eduardiana. Diseñado por el ingeniero de ferrocarril Berkeley Deane Wise en 1902, el sendero de los Gobbins llevaba cerrado desde 1954, cuando la depresión de la década de 1930 y la falta de materiales después de la Segunda Guerra Mundial hicieron mella en esta experiencia única para visitantes.

Tras una amplia reforma, el sendero de los Gobbins ha vuelto a abrirse y ya se ha convertido en una parada tremendamente popular en la impresionante ruta costera de la Calzada.

Sigue leyendo para averiguar lo que te espera en el sendero de acantilado de los Gobbins: desde vistas sobrecogedoras hasta cuevas de contrabandistas, relatos estrafalarios y tours marinos.

El acuario

Hay un punto en el sendero donde el recorrido hace un recodo que sale hacia el Mar de Irlanda, creando un “acuario natural de agua marina”. Dedica un momento para ver si puedes encontrar algunas de las muchas especies de peces que nadan en el mar bajo el sendero.

Puente tubular en el sendero de acantilado de los Gobbins

Puente tubular en el sendero de acantilado de los Gobbins / Turismo de Irlanda

El puente tubular

Inspirado en el original, el puente tubular o Tubular Bridge es una pasarela tubular que cuelga unos 10 metros sobre el gélido Mar de Irlanda. ¿Y cuánto pesa este mastodonte metálico? Unas impresionantes 5,4 toneladas.

Wise’s Eye

Wise’s Eye lleva el nombre del hombre que creó el sendero hace más de 100 años, para dar acceso a “la sección más espectacular del sendero original… sobre el rugir de las olas y hacia cuevas sumergidas y las paredes verticales del acantilado.”

Magnífica roca

Además de ser bello, el sendero de los Gobbins tiene mucho más por descubrir. Este tramo de costa de basalto tiene mucha roca sedimentaria que apunta a cambios climáticos que datan hasta de los períodos Triásico y Jurásico. Increíblemente, un fósil de ictiosaurio encontrado en la cercana Larne data de una época hace millones de años en la que esta parte de Irlanda estuvo completamente sumergida bajo un mar cálido y poco profundo.

Biodiversidad de los Gobbins

Los Gobbins sirven de hogar a la única colonia de frailecillos de Irlanda del Norte en tierra firme. Además, esta zona rica en biodiversidad alberga más que frailecillos. Otras criaturas aladas que se alimentan y juegan aquí incluyen gaviotas, cormoranes, araos, alcas y, de vez en cuando, halcones peregrinos. Los visitantes atentos pueden incluso observar cómo los cormoranes se zambullen a pescar en el Mar de Irlanda.

Agarradas a la ancestral roca hay también una gran diversidad de plantas, helechos y hierbas entre las que se encuentra el Asplenium (spleenwort en inglés), un helecho que da nombre a una de las cuevas del lugar.

Sendero de acantilado de los Gobbins

Sendero de acantilado de los Gobbins / Turismo de Irlanda