El informe Sostenibilidad en España 2014SOS2014 fue presentado hace unos días por el Observatorio de la Sostenibilidad (OS)

Madrid – 9 FEB 2015 – INT

SOS2014 aporta datos inéditos de emisiones de CO2 estimados de 2014 por Jose Santamarta en España y agrupando indicadores ambientales económicos, sociales y sintéticos que nunca habían sido analizados conjuntamente con el objetivo de realizar un barómetro de la sostenibilidad en España.

En el informe se señalaron los principales riesgos que se presentan, respecto al medio ambiente como la necesidad de disminuir las emisiones, avanzar en una economía baja en carbono, adaptarse al cambio climático y los problemas asociados con la pérdida de biodiversidad, pero también los riesgos socioeconómicos especialmente desigualdad, relacionada con el paro y la falta de ayudas, las tasas de pobreza, los niveles escasos de educación respecto a los países de nuestro entorno.

Madrid tiene graves problemas de contaminación atmosférica

Madrid tiene graves problemas de contaminación atmosférica

Las conclusiones y recomendaciones emitidas en el SOS 2014 se basan en la recopilación e interpretación de 36 indicadores de diferente temática,12 de ellos socioeconómicos, 18 ambientales y 6 sintéticosrelacionados con la evaluación de la calidad de vida, el grado de satisfacción y la percepción de la felicidad de la ciudadanía:

Indicadores socioeconómicos

Entre los socioeconómicos, 10 de ellos empeoran siendo alguno de ellos crítico, y se alejan de las metas (renta disponible, renta disponible neta, desempleo, desigualdad y cohesión social, variación de la pobreza relativa, riesgo de pobreza, pobreza infantil, educación, abandono escolar temprano y gasto público en I+D+i); los dos restantes (vivienda y salud/sanidad) no indican tendencias definidas ni progreso significativo. OCDE y otros organismos internacionales alertan sobre la desigualdad (rentas, oportunidades, género…) creciente en Estonia, Grecia, Italia, Portugal, Eslovaquia y España.

Los niveles de gasto en los hogares españoles están en consonancia con las variaciones en la renta disponible neta, excelente indicador de empobrecimiento económico: un 9.5% menos en cuatro años. El gasto medio por hogar aumentó en la primera mitad de la década hasta alcanzar su máximo en 2008. En 2013 había disminuido en un 14,5% en correlación con el aumento espectacular del desempleo. La razón principal de este declive es la escasa dimensión de las ayudas estatales: España sigue siendo el segundo país de la UE (solo por detrás de Grecia) con mayores tasas de desempleo total, de larga duración (50% del total del paro registrado) y juvenil.

A la par, 2,6 millones de parados de larga duración no perciben ningún tipo de prestación o subsidios del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. La desigualdad de ingresos, según la medida S80/20 que utiliza Eurostat, se situaba en España en 2012 en el 7,2, la mayor de los países europeos; la proporción de menores de 18 años por debajo del umbral de la pobreza en España es de un 22%, la más alta entre los europeos.

Indicadores ambientales

Los indicadores ambientales, entre los que se incluye el marcador multitemático de Eurostat sobre eficiencia en el uso de los recursos, se comportan mejor, destacando los valores claramente negativos en 3 de los índices, ocupación de la costa, calidad del aire en las ciudades y transporte modal; 6 de ellos no presentan mejoras: son los de cambio climático, intensidad en el uso de la energía, biodiversidad de especies, depuración de aguas residuales, ocupación del suelo y eficiencia en el uso de los recursos; mejoran levemente 8 de los indicadores: consumo de energía primaria, dependencia energética, energías renovables, (los datos todavía no recogen los importantes recortes del último año) protección de espacios, consumo de agua, extracción y usos del agua, contaminación atmosférica y uso de los recursos/residuos. El único indicador que ofrece una tendencia marcadamente positiva es el relativo a incendios forestales.

Indicadores sintéticos

En consonancia con los socioeconómicos, los indicadores sintéticos de bienestar ofrecen también pésimos resultados: 4 de ellos empeoran, índice para una vida mejor de la OCDE, índice de felicidad de Naciones Unidas, (es el país que más puestos baja), índice del IOE e índice de transparencia (asociado a casos de corrupción); el Happy Planet Index no marca ninguna tendencia de mejora y tan solo el índice de desarrollo humano del PNUD, el más antiguo y de metodología más clásica, coloca a España en valores positivos.

El informe de 2014 insiste en los objetivos inaplazables de disminuir la desigualdad social, adaptarse al cambio climático, optimizar el ciclo de los recursos y reducir la contaminación. Las conclusiones apuntan a que España no reduce con políticas estratégicas su desigualdad, lo que supone un riesgo inaceptable para el desarrollo y para la creación de empleo y una amenaza para la equidad social. El modelo de desarrollo seguido, basado en la edificación, el consumo de combustibles fósiles para la producción de energía y el transporte por carretera, han supuesto un fuerte incremento de la desigualdad y a la vez suponen un gran riesgo para el cambio climático.

Observatorio de la sostenibilidad

El Observatorio de la Sostenibilidad en España, fue presentado en 2005 con un objetivo “nace con la intención de producir información relevante que nos ayude a lograr un desarrollo más sostenible”. El Observatorio, alertó del urbanismo salvaje, en el informe Cambios de Ocupación del Suelo del año 2006 (dos años antes del estallido de la crisis), de la magnitud de la burbuja inmobiliaria, de la mala calidad del aire en las ciudades (informe Calidad del aire en las ciudades) donde se alertaba de los elevados niveles de NO2, -por cierto, situación que se repite hoy, 7 años después en las principales ciudades- partículas y ozono a los que estaba sometida la población y la cantidad de población expuesta –por primera vez se cruzaban datos de las capas de contaminación y la población que vivía bajo esa capa, de empleo verde donde se realizó la primera y más completa radiografía de este tema, donde se señalaban nichos de empleo y el potencial del mismo. Este proyecto desapareció en 2013 por ineficacia en la búsqueda de financiación e informes que “olvidaron” temas como el déficit eléctrico, los transgénicos en un informe de más de 500 páginas sobre la biodiversidad, o la edificación en la costa a escala municipal…

Parece imprescindible que alguien se dedique a analizar de forma objetiva la extraordinaria cantidad de datos que se publican, no siempre de manera desinteresada. Alguien que, basándose en la mejor ciencia, nos ayude a medir y descubrir tendencias, para ver si avanzamos y si es en la dirección correcta para solucionar los profundos retos que debemos solucionar como: descarbonizar y desmaterializar la economía, reducir la contaminación del aire, emitir menos CO2 y de otros productos que afectan a la atmósfera, optimizar el consumo y tratamiento del agua y mejorar su gestión y calidad, disminuir las desigualdades económicas, adaptarse al cambio climático mientras se toman las medidas para minimizarlo, mantener la biodiversidad, etc

En definitiva una buena noticia, vuelve el OS, una herramienta para medir, evaluar e informar. El objetivo final es que los decisores tomen las medidas basados en la mejor información disponible y la sociedad pueda exigir un rendimiento de cuentas sobre lo que está pasando. En la medida en que se afronten con racionalidad estos retos, el gran desafío colectivo que representa la superación de la crisis podrá transformarse en oportunidad de avance hacia un futuro sostenible. 2015 puede ser el año del desarrollo sostenible si cambiamos nuestro modelo productivo y salimos de la crisis de una forma sostenible.