Luis Miguel Díez y Heliodoro Villa ya llevaban muchas horas de música encima cuando Zumo les encontró. Sus respectivas trayectorias les delataban

León – 12 FEB 2015 – Emilio L. Castellanos/Tam-Tam Press

El primero participó activamente en la construcción de uno de los grandes proyectos de la historia musical leonesa, Fundición Odessa; el segundo empleó su talento en Visiones Ocultas, uno de aquellos grupos heroicos al que el inquieto León de los ochenta hizo uno de sus guiños. Los dos coincidieron en Zumo, una formación de pop-rock contemporáneo que el tiempo acabó desgastando y conduciendo a su disolución. Aun así, entre Luismi y Helio, nacieron las suficientes afinidades y complicidades para que el fin del grupo no fuera un obstáculo para futuras colaboraciones conjuntas y la distancia entre ambos (uno vive en León y el otro en Valladolid) pudiera ser sorteada con mucha voluntad y el ejercicio de las nuevas tecnologías.

“Tras la disolución de ZumoHelio y yo nos planteamos seguir haciendo música pero huyendo del formato conjunto musical, con todo lo que ello implica”, comenta Luis Miguel. De esta manera, hace ya cinco años, decidieron medirse con un proyecto, Tambor, en el que lo primordial fuera el fondo, la música, frente a otras cuestiones. Fue su propia casa el lugar donde cada cual acabó poniéndose al servicio de un proyecto musical que carecía entonces de un planteamiento estilístico inicial previo y del que sólo tenían claro que debía moverse bajo postulados pop-rock y “desde la libertad creativa que te permite no tener discográfica ni compromiso comercial”. Sus propósitos se resumían finalmente en “dejar que aflore una síntesis de todo lo que hemos escuchado a lo largo de nuestra vida como aficionados a la música”.

discotambor

 

Fruto de tal empeño, aparecía hace unos días su primer disco, una grabación producida por Helio Villa y articulada por diez temas de composición propia cuya letra es obra de Luis Miguel Díez. Antes de la definitiva materialización del CD, los dos músicos solían reunirse cada quince días para poner en común el trabajo que habían estado llevando a cabo. Durante estas reuniones se volcaban continuas ideas que acababan sirviendo de cimiento a las canciones. “Este sistema de trabajo condiciona lógicamente los resultados ya que en muchas ocasiones los encuentros consistían en deshacer los avances del la semana anterior. El disco gusta del eclecticismo, que en esta ocasión es bienvenido”.

Un CD grabado en casa

Se trata de un disco casero. En el sentido más literal. La grabación se llevó a cabo en la casa de los músicos. Luismi se aplicó con la voz y en el manejo de guitarras, bajo, teclados y bases. Helio, por su parte, se manejó con las guitarras, el bajo y las bases. Además, Tambor disfrutó de la colaboración de algunos amigos del dúo, como Roberto González, miembro de Tri Full Jazz y antiguo componente deFundación Odessa, al piano y los teclados; Cristina Alvarez (voz), Eva Merino (voz) y Soledad Flórez(voz y flauta travesera). Txema Ramos se encargó de la fotografía y el diseño gráfico.

“Todo ha sido grabado en casa con las puntuales colaboraciones de amigos que han pasado para dejar su granito de arena y que luego nosotros hemos manipulado y procesado al servicio de las canciones”, asegura Luis Miguel, quien, además, recalca el carácter consensuado de un disco que, así, da voz y sitúa en la realidad a Tambor. “La composición corre por cuenta de los dos aunque cada uno tiene su rol particular. Yo me encargo básicamente de la composición de los temas, refiriéndome con esto a las letras aunque los arreglos son conjuntos. Respecto a la labor de producción artística, Helio es el encargado de todo y el que recrea el particular sonido del dúo ya que es el que controla este aspecto. No hace falta decir que todo está consensuado, por lo que el trabajo va al cincuenta por ciento”.

De momento, se ha hecho una tirada de quinientos ejemplares  a disposición de los interesados en El Cafelito, café-bar situado en el Barrio Húmedo de León, y en la tienda de complementos Covent Garden, cerca de El Albéitar, también en la capital leonesa. El disco es el prólogo de la biografía de Tambor, grupo que nace con vocación de continuidad y necesidad de escenario y precisamente por ello sus dos integrantes ya barajan las circunstancias más propicias para regresar al escenario y volver a abrazar el riesgo imprevisible del directo. Ya hizo una primera avanzadilla en  el homenaje a fallecido músico leonésManuel Tejada y las sensaciones fueron muy halagüeñas.

Facebook del grupo Tambor