La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha puesto en práctica, en la localidad palentina de Castromocho, una técnica pionera en la Comunidad para la reubicación de una numerosa colonia de cigüeña blanca (Ciconia ciconia), que habitaba en la cubierta de la iglesia de San Esteban, sin afectar la integridad de los nidos ni el ciclo natural de procreación

Palencia – 16 DIC 2015 – Redacción

La cigüeña blanca es una especie de ave protegida por la legislación europea y nacional, por lo que todas las actuaciones, y sobre todo las que acarrean la retirada de nidos, deben salvaguardar en todo momento la integridad de las colonias, sin alterar el ciclo natural de procreación. Junto a esto, el desarrollo debe garantizar una alternativa coherente para los individuos.

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente, a través de la Fundación Patrimonio Natural, ha finalizado el proyecto de reubicación de la colonia de cigüeña blanca que habitaba en la cubierta de la parroquia de San Esteban, en el municipio palentino de Castromocho, y ha conseguido trasladarlo con éxito a una nueva colonia artificial construida en las inmediaciones. El coste de las actuaciones, que ha ascendido a 60.093 euros, ha sido financiado por Iberdrola en virtud de un convenio que la entidad mantiene con la Fundación.

Nido de cigüeña

La actuación se ha desarrollado en dos fases. La primera comenzó en febrero del año 2010 y el objetivo fue el desalojo y reubicación de la colonia instalada en la iglesia, porque debido a la gran acumulación de nidos -hasta 37 en años anteriores- existía el riesgo de derrumbe. La segunda parte, estableció como prioridad actuar sobre la especie mediante un procedimiento acorde con su grado de protección, salvaguardando el éxito reproductivo de la cigüeña y no trasladando el problema a las localidades colindantes ni a otros edificios representativos del municipio. El seguimiento de la evolución de la colonia y de la idoneidad de las actuaciones ha completado el proyecto.

Cercano al inicio del proceso reproductivo del ave, se ha realizado un seguimiento para comprobar la evolución de la implantación. Se utilizan cigüeñas amaestradas que sobrevuelan la ubicación original y la colonia artificial favoreciendo el traslado de la colonia a su nueva ubicación y asentamiento en los nidos originales trasladados desde el edificio.

Antes de comenzar las actuaciones, la cubierta de la iglesia llegó a tener hasta 37 nidos de cigüeña. Cuando comenzó el proyecto, había 18 nidos y, al final, todos se han reubicado en las nuevas colonias, estando 16 sobre los postes construidos en la ribera, lo que supone en 100 % de ocupación, siete sobre árboles cercanos y los restantes en las zonas próximas.