El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad (como la agorafobia y la fobia social) caracterizado por pensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes, que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación, y conductas repetitivas, denominadas compulsiones, dirigidas a reducir la ansiedad asociada

León – 9 MAY 2016 – Redacción

Los síntomas y las consecuencias que conlleva el TOC pueden presentarse a cualquier edad llegando a producir una importante discapacidad: la OMS lo incluye entre las 20 primeras enfermedades discapacitantes con una prevalencia del 0,8 % en los adultos y del 0,25 % en niños y adolescentes, y entre las cinco enfermedades psiquiátricas más comunes. Diversos estudios científicos demuestran que los pacientes que sufren un TOC tienen una calidad de vida muy baja, ya que esta condición puede ser mental y físicamente agotadora, y en sí misma ser causa de incapacidad laboral temporal o permanente. Las obsesiones comunes incluyen miedo a contaminarse, miedo de que la persona o los demás están en peligro, necesidad de mantener el orden, la exactitud y dudas excesivas. Las compulsiones más comunes que se realizan en respuesta ritualista a estas obsesiones incluyen lavarse las manos, contar y acumular y ordenar… wikipedia

En general, el arte y las enfermedades mentales han tenido dos relaciones: una, el arte de los locos que tanto ha interesado a los facultativos; otra, encontrar en la escena pintada o fotografiada la iconografía del loco, la histérica, el alienado, normalmente en retratos o escenas representados con una técnica u otra ¿Cómo alejarse de la imagen clásica para llegar a intuir lo que es sufrir un TOC? ¿Qué tienen que decir las imágenes y los artefactos de una colección de arte sobre el TOC? En realidad nada hasta que no se las activa con esa intención.

Vista de TOC: Una colección propia

Vista de TOC: Una colección propia / Cortesía MUSAC

De eso va Toc: una colección propia, de activar las imágenes para que entren en el diálogo sobre este trastorno. Y, esto es importante, no son obras hechas por enfermos ni necesariamente tratan la obsesividad. Son, si se puede decir esto, un acercamiento al TOC a través de obras que nunca se pensaron para ello.

En esta sede del proyecto la selección de obras ofrecidas a los profesionales se ha hecho en la propia colección del MUSAC, buscando entre éstas las que facilitan la tarea de activarlas y de activar su propia escritura. El encargado de la selección ha sido el comisario, quien conoce de cerca el trastorno. En la otra sede de la exposición, el DA2 de Salamanca, se ha llevado un proceso similar con su colección.

En el trabajo realizado en el MUSAC participan cinco psiquiatras y psicoanalistas y un comisario, autor de la propuesta, con el que los profesionales de la salud mental han conversado y escrito textos a partir de las obras, o, más bien, con las obras.

Estos profesionales son: Montse Rodríguez (psicoanalista), José María Álvarez (psiconalista), Jesús Morchón (psiquiatra), Guillermo Rendueles (psiquiatra) y Fernando Vicente (psicoanalista).

No se debe esperar de este trabajo un comentario de «historia de arte» sino una experiencia que surge de la relación entre textos e imágenes. Es decir, no son textos explicativos, son textos decididos por los profesionales que a veces son más cercanos a la psicopatología, otras automáticos, textos de «autor», notas clínicas relacionadas con las obras, etcétera. En definitiva, textos que se alejan del positivismo y se adentran en la enfermedad mental mediante recursos a menudo literarios.

Por otra parte, y no menos importante para el proyecto, está el hecho de que los profesionales no han trabajado con las piezas directamente, sino con documentación siguiendo la idea de que ésta es parte de la obra tanto como la pieza expuesta.

El trabajar con documentación de arte no es ni mucho menos una anécdota: se trata de poner en valor esa parte escondida de la obra que, sin embargo, es imprescindible para su existencia.

Este cruce de documentación, dejar entrever la obra y escribir sobre ella, es, por lo tanto, totalmente premeditado. Su intención es no cargar con el peso de la pieza la mirada de los profesionales que escriben sobre ella, de manera que su escritura sale de la sugerencia documental y no de la tradicional dictadura de la pieza sobre el ojo.

Con esa documentación se han compuesto las hojas que el público tiene a su disposición y que contienen los textos producidos.

El TOC se está haciendo popular, los opinadores hablan de él como si fuera una entidad real y no una construcción compleja que se usa de saco en el que todo cabe, de la misma manera que se ha usado la depresión durante años.

Por otro lado, es muy fácil encontrar el rasgo obsesivo en muchas obras contemporáneas, pero en este proyecto la intención no es diagnosticar obras y autores. Todo lo contrario, se trata de poner en marcha un aparato teórico que, con su poética y su política, dé una visión de lo complejo que es arrimarse a las siglas TOC en contra de lo sencillo que es utilizar el DSM V, responsable directo de esa simplificación. Para ello se construye un aparato expositivo que gusta más de complejizar el acercamiento al TOC que de explicarlo como un mero transtorno científico.

El proyecto tiene dos sedes: el MUSAC, León y el DA2, Salamanca. En Salamanca se ha trabajado con su colección siguiendo la misma metodología.

En ambas sedes el visitante podrá componer una carpeta con los textos resultantes del proceso de trabajo.