Todo el tiempo del mundo entronca con el modelo de Bildungsroman o novela de formación que apareció con Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister de Goethe

León – 5 MAR 2015 – Redacción

Narra la educación emocional del protagonista a través de su relación con otros hombres que dan título a los distintos capítulo. Desde el principio del relato el protagonista promete contar su historia, pero acaba deambulando por el tiempo contado la de otros en un relato que nunca empieza y, quizá, nunca acaba.

En medio de ese avance por la historia, que se repite en un tiempo cíclico y mítico que resume todos los tiempos históricos, emerge el desconocido protagonista frente a una vida peligrosa e incierta. A esa precaria e imprevisible vida se arroja el protagonista para cumplir con su destino.

El crítico y comisario de arte, Manuel Olveira / Foto de la voz de galicia.

El crítico y comisario de arte, Manuel Olveira / Foto de la voz de galicia.

Si el protagonista es un error, una aberración o un mutante; si la narración o el cuento que se nos va a contar es una promesa insatisfecha que nunca se cumple ni se culmina; si la vida que vivimos es una existencia vicaria que ni elegimos ni nos pertenece; entonces Todo el tiempo del mundo es la historia de una pérdida (la de la plenitud moderna) y de un naufragio (el del sistema tal y como últimamente lo habíamos conocido). Es ciertamente la historia de los fracasados y los inadaptados de nuestro tiempo. Pero es también, parafraseando a Benjamin, la historia de un empoderamiento: el de los harapos y los desechos que alcanzan su derecho a existir y a ser empleados para hablar de la existencia imprevisible que, a la postre, es la verdadera existencia.

Manuel Olveira nació en Xuño, Porto do Son. Es Licenciado en Historia del Arte (Santiago de Compostela, 1987) y Bellas Artes (Barcelona,1994) Siempre ha trabajado en el mundo de las artes visuales: fue director del Centro de Producción y Residencias Artísticas Hangar (Barcelona, 2001-2005), del Centro Gallego de Arte Contemporánea, CGAC (Santiago de Compostela, 2004-2009), del Ágora, Centro Cultural para el progreso social (A Coruña, 2010-2011), desde 2013 lo es del Museo de Arte Contemporánea de Castilla y León, MUSAC. Su relación con la literatura ha sido constante, pero hasta ahora sus publicaciones -el proyecto editorial Complot (Ayuntamiento de Terrassa y Hangar, 2004), los libros de entrevistas que llevan por título Entre-vista (CGAC, 2008) y Conferencia performativa (MUSAC, 2014), entre otras- estuvieron centradas en el arte contemporáneo. Todo el tiempo del mundo, que comenzó a escribir en 2005 y que ve la luz tras 10 años, es su primera novela.