El Palacio de Canedo fue escogido este fin de semana por un grupo de trabajadores de la ONCE para realizar parte de la convivencia bienal de Castilla y León, que este año se localizó en El Bierzo

Ponferrada – 20 ABR 2016 – Redacción

En el Palacio se asumió el reto de organizar una visita a los viñedos de Cacabelos y a la bodega, así como un curso de iniciación a la cata para las 250 personas asistentes, entre las que había numerosos ciegos y otras personas con visión limitada.

Se trataba de dar a conocer la singularidad de los vinos del Bierzo y del Palacio de Canedo en especial, pero de una forma adaptada para ellos. Para ello se organizaron varios grupos para poder desplazarnos por el viñedo y por la bodegaONCE Palacio de Canedo

El curso de iniciación a la cata incluyó la conversión de nuestra sala de exposiciones en un gran museo interactivo de colores, aromas, sabores y texturas. Todos los olores presentes en los vinos del Bierzo estaban allí separados y metidos en albarelos (tarros de cerámica de Farmacia) para que los visitantes pudieran testarlos individualmente y comprobar después su afinación con textos gráficos y en braille.

Además de los olores de frambuesas, fresas, melocotón, canela, manzana verde, vainillas, cacao, cuero, etc… los visitantes pudieron palpar diversas texturas para que cuando el enólogo José Manuel Ferreira les explicara los vinos y hablara de adjetivos como sedoso, aterciopelado, astringente, etc… los conectaran con lo sentido anteriormente.

Se completaba la muestra con decenas de tipos de botellas que se podían tocar, así como los diferentes corchos utilizados en el Palacio, usados y sin usar para así poder identificar problemas en los vinos al abrirlos. También estaban maquetas del Palacio en tres dimensiones para poder cogerlas, así como varios recipientes con tierras de los distintos suelos de nuestros viñedos para poder oler y palpar la base en la que se crían nuestras cepas.

José Luis Prada se tomó esta visita como un reto más en la dinámica del Palacio de Canedo, un lugar totalmente accesible y disfrutable para cualquier tipo de persona. “Como muchos de ellos no podían ver o no lo hacían al cien por cien, el objetivo fue incrementar la potencialidad del resto de los sentidos para hacer la visita a Canedo inolvidable”, dice el empresario y bodeguero.

A partir de ahora, el Palacio cuenta con una sala “de los sentidos” que hará las visitas guiadas más interactivas y, sobre todo, más intensas.