No es un graffitero y decir que practica el “street art” igual queda como demasiado fino. Encima no estropea nada, todo lo contrario: este enigmático artista edulcora con sus inquietantes fotografías de seres de ficción los escaparates devastados por la crisis que pueblan la capital leonesa

León – 11 ABR 2016 – Eloísa Otero (Tam Tam Press)

Su última obra apareció el pasado lunes 4 de abril, por la noche, en uno más de los comercios abandonados de la calle de la Rúa (que así se llama la que antaño fuera una de las calles más comerciales de la ciudad), frente a un bar cuyos camareros, al día siguiente, se mostraban muy contentos con esa nueva vista desde la ventana, según pudimos apreciar un grupo de amigos mientras tomábamos una caña.

—Ese escaparate antes estaba sucísimo y plagado de graffitis, era un asco. Pero ahora da gusto verlo. ¿No sabréis quién es el autor?

—Qué va, ni idea…

Street Art en León

Street Art en León del artista fantasma / Cortesía de Tam Tam Press

Los personajes retratados por este artista que nunca firma sus obras en los espacios urbanos —aunque éstas sean tan reconocibles que ellas mismas enarbolen su firma sin firma— son seres de ficción, personajes inventados y trabajados en el ordenador a partir de innumerables fragmentos fotográficos de distintos personajes y seres. Pero su resultado es tan realista que mucha de la gente que se detiene a mirarlos suele encontrar parecidos con personas reales.

De este artista sin nombre, que no anónimo, sabemos que es pintor, fotógrafo, ilustrador y diseñador con muchos registros y varios premios. Lleva ya varios años mostrando sus obras en distintos espacios de la capital leonesa, una ciudad que tiene una larga trayectoria de graffiteros con firma (la más famosa, la deDr Hofmann… ¿cuánto hace que no vemos cosas de Hofmann?), aunque él practique a su manera singular, con elegancia y estilo propios, una forma diferente de llevar su pintura a la calle.

No es un graffitero, pero sí un estratega a la hora de elegir el espacio donde colocará su obra. No trabaja con sprays ni con máscaras. Resuelve cada pieza como un puzzle de láminas en formato A3 sobre las que se ha impreso la imagen, y las encola directamente sobre la pared o el escaparate devastado. Sus obras son su firma. Todas tienen un punto amable, agradable a la vista, pero a la vez irónico e inquietante. Son imágenes que dan qué pensar y que además están realizadas con una extraordinaria calidad. Y son piezas efímeras, sensibles a la destructiva acción humana, a la erosión de los elementos y al paso del tiempo.

¿Por qué no firma con su nombre? ¿Qué peligros corre? Fundamentalmente uno, y es que practicar arte en la calle es algo que bordea la legalidad, y le podría caer una multa gorda.

Otro artista de la ciudad, Carlos Cuenllas, profesor de Plástica en el colegio marista San José, cuenta que el año pasado salió con sus alumnos a la caza de Street Art y documentaron estas y otras muchas obras de este sugerente artista sin nombre, no por desconocido menos célebre entre quienes valoran el arte verdadero con el que a veces nos podemos topar con solo dar un paseo por la ciudad.

Street Art en León del artista fantasma

Street Art en León del artista fantasma / Cortesía de Tam Tam Press