La pieza tiene un cuerpo fusiforme realizado en bronce fundido, se intuye que en la forma original del objeto, en uno de los laterales habría un asa, ya que actualmente se trata de una zona exenta de decoración

León – 3 SEP 2015 – Redacción

Esta decoración se distribuye en tres franjas separadas por cordones: el gollete y la parte superior de la panza se decoran con motivos vegetales, mientras que en la base aparecen flores de lis muy estilizadas. El centro de la panza contiene una inscripción que alude al que se cree que pudo ser su propietario. ‘In nomine d(omi)ni arvildi vita(m) d(eu)s concedat’, (en nombre del señor Dios, conceda la vida a Arvildo).

Se cree que pudo ser elaborado en León porque un taller de la zona produjo estas tipologías litúrgicas según una iniciativa peninsular que asume características norteafricanas y que adquirirán aquí un sello peculiar en sus elementos decorativos. Este taller (o talleres) activo ya en el siglo VII, producía objetos suntuarios hispanogodos como fíbulas, broches de cinturón y otros elementos de adorno personal y, a un tiempo, encargos de patenas y jarritos litúrgicos como este.

Jarrito liturgico

El ‘jarrito litúrgico’ del Museo de León

La mayor parte de estas piezas tienen un origen incierto o desconocido, pues muchas de ellas proceden del mercado de antigüedades, lo que impide relacionarlas con un contexto arqueológico. Los pocos ejemplos que aparecen vinculados a su espacio original lo hacen junto a patenas en un entorno funerario, por lo que es muy posible que se utilizaran en el mortuorium (el conjunto de objetos que acompañaban al difunto en su sepultura). Una costumbre que hunde sus raíces en el mundo romano y que los pueblos cristianos prosiguieron.

Un aspecto que se sigue debatiendo sobre este tipo de piezas es su función. Algunos investigadores ligan su uso a ceremoniales de bautismo o eucarísticos, o incluso a la ordenación de diáconos y subdiáconos. Un ejemplo del uso de estas piezas en la administración del bautismo aparece en el Antifonario de la Catedral de León (anterior a 1062). Al parecer, estas piezas tienen un carácter marcadamente personal, pues a la mayor parte de ellas se les privó del fondo, impidiendo que pudieran ser reutilizadas por otra persona. Otro elemento que apoya esta hipótesis es la presencia de inscripciones que aluden al propietario.

La pieza del mes constituye una oportunidad para conocer más detenidamente alguno de los bienes expuestos en el Museo, mediante una explicación detallada durante las visitas guiadas, que se desarrollan gratuitamente de martes a domingo, a las 12:30 horas.

Tierra de comunidades

Por otro lado, desde el pasado 7 de agosto, el Museo de León acoge la exposición temporal ‘Castilla y León, tierra de comunidades’, una muestra sobre la historia de la región y los colectivos incorporados a ella, ilustrada con piezas selectas de los museos de la comunidad.

Esta muestra podrá verse en la sala de exposiciones de martes a sábado de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas (de julio a septiembre el horario de tarde será de 17:00 a 20:00 horas). Los domingos y festivos el museo estará abierto de 10:00 a 14:00 horas.