La Diputación presentó este domingo en el Museo Etnográfico Provincial la “pieza del mes” de agosto. Se trata de una pieza de vajilla de la fábrica Pickman y Cía. compuesta por una fuente o legumbrera y un cazo para servir, objetos que forman parte de la exposición permanente con la que cuenta el Museo

 

Así, el investigador Luis Pérez Armiño, técnico del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias “González Martí” de Valencia, ofreció una charla en la que, bajo el título “Legumbrera Pickman. El encanto de la burguesía”, hablará sobre todas las posibilidades documentales que encierra la cerámica como objeto patrimonial y hará un recorrido por la historia de la fábrica.

Son muchas las referencias que insisten en las cualidades de los objetos cerámicos como testimonios materiales de primer orden en la reconstrucción histórica y cultural de cualquier sociedad. Las aproximaciones más habituales han obviado con frecuencia determinadas producciones que, por su carácter industrial, se concebían como ajenas a los estudios culturales e históricos. Esta tendencia se ha visto superada, y la actual investigación en torno a la producción de lozas en los siglos XIX y XX ha escrito un capítulo fundamental para comprender la historia reciente.

Museo Etnográfico de Mansilla de las Mulas

Museo Etnográfico de Mansilla de las Mulas

La marca sevillana Pickman y Cía revolucionó el mercado cerámico nacional. La Cartuja, como también se la conoce es testimonio, todavía activo, del proceso de implantación de los sistemas industriales en España a mediados del siglo XIX. Pickman y Cía. se convirtió en modelo de producción fabril en un país donde los sistemas económicos preindustriales se mantuvieron vigentes largo tiempo. Sus productos fueron especialmente demandados por la clientela, por su calidad técnica y estilística. Las vajillas de la marca sevillana obtuvieron numerosos premios y menciones, tanto en certámenes nacionales como extranjeros.

La construcción histórica se fundamenta en la correcta interpretación de los testimonios documentales que, en la actualidad, conforman el patrimonio cultural, valorándolos, no solo como referente estético, sino como soportes de una amplia información que describen de forma pormenorizada la cultura en la que fueron creados. La cerámica, desde el punto de vista no solo estético sino documental, ocupa un lugar privilegiado como referente en la comprensión de los procesos sociales y culturales. Sin duda, esta pieza es fiel testimonio de este hecho.