Somontano ha concluído la campaña con más de 20 millones de kilos de uva

Barbastro – Redacción – 5 NOV 13

Dicen las bodegas que desde que se recogen datos estadísticos de las fechas de inicio de la vendimia,
y esto es desde hace casi tres décadas, no se recuerda una campaña que empezara tan tarde como la
de este año. La climatología registrada durante los últimos doce meses, las precipitaciones repartidas
durante todo ese periodo y las temperaturas inferiores a las habituales registradas en las semanas al
comienzo de la misma han provocado ese retraso y que ésta se haya prolongado en el tiempo más de
lo habitual. Todo con el propósito, ese sí permanente en el tiempo, de recoger la uva en el momento
óptimo de maduración. Esa maduración que se ha producido tan lentamente ha sido muy positiva ya
que ha permitido que, por un lado, el incremento de producción registrado respecto a la campaña
anterior se haya podido colocar en las bodegas ordenada y paulatinamente y, por otro, que las uvas
gocen de unas propiedades destacables en lo relativo a los aromas que se reflejarán en unos vinos
frescos y aromáticos, de grado alcohólico controlado y muy atractivos para el consumidor.

La vendimia comenzó el pasado 2 de septiembre con la recogida de unas pequeñas partidas de uva
siendo el 10 de septiembre cuando de forma más general se emprendió la campaña con las variedades
de ciclo más corto (Chardonnay y Merlot) y ha finalizado hoy, 31 de octubre, con pequeñas partidas de
la tinta Cabernet Sauvignon.

Otro dato relevante: la uva recogida. No es la vendimia más cuantiosa de la Denominación de Origen
Somontano en cuanto a producción pero sí supone casi un 40% más que la vendimiada en 2012
aunque conviene recordar que el año pasado se recogió menos de lo esperado y los más de 20
millones de kilos uva recolectada ahora es un total que se enmarca dentro de la franja media de los
últimos años. En concreto, la cantidad de uva recolectada durante la presente campaña ha sido de
20.802.543 kilos lo que supone un aumento del 38,7 % con respecto al año anterior (5.803.039 kilos
más).

Un total de 3.506 hectáreas han sido las vendimiadas este año. El rendimiento medio ha sido de 5.934
kgs./Ha, cantidad mayor a la de la campaña anterior (4.301 Kgs/Ha), lo que supone un importante
aumento en la producción respecto al año pasado, cuando se vendimiaron un número de hectáreas
muy similar (3.487 hectáreas). Los rendimientos más elevados se han producido en las variedades
Pinot Noir, Gewürztrami-ner, Chardonnay, Macabeo y Sauvignon Blanc.

La climatología, clave de la vendimia.
La clave para entender la vendimia de este año y su fruto es la climatología. Climatología que ha sido
muy distinta a la del año anterior y razón por la que esta campaña será recordada como una de las
más frescas de la historia reciente de Somontano. Dadas las características climatológicas de esta
añada, en la que ha llovido más y las temperaturas han sido más suaves durante los meses de verano (las más bajas en los últimos cinco años), el retraso que se observó en la brotación no se recuperó
durante el resto del ciclo tal como pasaba en anteriores años y por eso se comenzaba a vendimiar con
tres semanas de retraso con respecto a 2012, campaña que a su vez fue una vendimia temprana.

La pluviometría ha sido abundante durante todo el año, incluido el periodo de floración. Esto ha
originado un retraso en la maduración al tener que trabajar más la planta más desde el punto de vista
de la producción vegetal. Por esa climatología, de hecho, la planta ha tenido mayor cantidad de
vegetación y ha sido la que ha provocado un corrimiento importante en variedades como la Garnacha
que ha mermado mucho en producción.

El contraste de temperaturas entre el día y la noche durante el verano ha sido de unos 20 grados, con
lo que la génesis del color se ha visto favorecida y ha dado vinos tintos muy coloreados con gran
riqueza en antocianos.

Todo ello ha llevado a que la vendimia empezara más tarde de lo habitual y se haya desarrollado
lentamente. Dice Jesús Astraín, enólogo de Bodega Pirineos que “las vendimias tardías suelen ser de
muy buena calidad con respecto a los aromas y a los fenoles”, siempre y cuando el tiempo se
mantenga estable y seco como ha sido el caso ya que si no, pueden originarse focos de botritis.

Uva a uva, vino a vino.
El rico y variado mapa varietal de quince variedades de uva, ocho tintas y siete blancas, cada una con
una personalidad única de la que manan diferentes tipos de elaboración y vinos ofrece un abanico
inmenso de posibilidades para agradar y deleitar a múltiples gustos y paladares.

Por variedades, este año, en las uvas blancas el Chardonnay es muy equilibrado, de aromas intensos y
muy frutales. La Gewürztraminer, muy varietal, pero en el lado más fragante y fresco de este tipo de
uva. Los Macabeos gozan de nervio y finura, cargados de aromas a frutas blancas y notas cítricas y
florales suaves. El resto de variedades -la autóctona Alcañón, la tradicional Garnacha Blanca y las
foráneas Sauvignon Blanc y Riesling- aportan también sus propias notas al conjunto.

En cuanto a las uvas tintas, se ha recogido la Merlot con una gran intensidad de color, alta riqueza en
antocianos y muy buen equilibrio de alcohol y acidez. Tiene unos taninos muy expresivos y una
elevada carga de fruta fresca. Los Cabernets-Sauvignons son muy varietales en su lado más frutal, con
matices vegetales balsámicos y frescos y unos taninos potentes pero amables. Los Tempranillos, muy
aptos para vinos rosados, con gran cantidad de color fácilmente extraíble y buena carga frutal. Syrahs
extraordinarios de concentración y de expresión, siendo una de las uvas de mayor potencial este año
que dará vinos plenos, coloreados y de taninos muy redondos con alto potencial de fruta. Moristeles y
Parraletas frescos y punzantes, con buena expresión aromática y suavidad en boca. Garnachas con
una maduración mejor que otros años, buena complexión y mayor cantidad de color y Pinots Noirs que
completan el mapa varietal de las uvas tintas del Somontano.

En cuanto a los futuros vinos, se caracterizarán por una gran finura, mucha fruta e intensidad de
colores y aromas y una equilibrada acidez natural. Los blancos son menos fenólicos, con tonos menos
dorados, más ligeros en boca y muy aptos para conservarse adecuadamente en el tiempo. Cuentan
con aromas cítricos, florales y tiólicos superiores a los de otros años. Los rosados son de colores
intensos, con mucha fruta y sensación de dulzor en la boca, suave acidez y bien equilibrados con la
fruta.

La comercialización
Y ya el futuro porque será en los próximos meses cuando, de forma generalizada, las bodegas inicien
la comercialización de las marcas con la nueva añada y nuevas elaboraciones con las que satisfacer
y/o sorprender con nuevas elaboraciones. Primero con los vinos jóvenes caracterizados por ser frescos
y frutales. Después ya serán los vinos cuyo descanso en barricas y redondeo en botellas los que
llegarán a los mercados. Vinos, unos y otros, cuya calidad y diferenciación son unas señas de identidad
que cuenta con el favor de los prescriptores y consumidores no sólo en el ámbito nacional sino también
en el internacional.

Dada la coyuntura económica, Somontano mantiene sus ventas en el mercado nacional de los vinos de
calidad que gozan de una relación calidad-precio excepcional mientras potencia su crecimiento en los
mercados de exportación. El objetivo es consolidar un crecimiento sostenido proporcional a la
producción.

+info www.dosomontano.com