Reproducimos la crónica singular de alguien que no pudo asistir a TESLA Festival de Música Electrónica y Experimentación Sonora, por encontrarse en el hospital, pero que gracias a las amistades pudo seguirlo todo prácticamente en directo a través de streaming, con vídeos y comentarios

León – 25 FEB 2015 – Antoine González

Con esta frase resumía mi amiga y gran fotógrafa Julia D. Velázquez el TESLA Festival. Y no podría ser de otra manera con una programación como esa.

Aunque la salud me retuvo en el hospital, las amistades me hicieron de streaming a través de vídeos y comentarios, así que ésta es una crónica, digamos, indirecta.

Podría entrar en los pormenores de cada grupo, pero en este Tam Tam ya habéis podido leer sobre cada uno de ellos. Si me gustaría destacar la calidad artística de todo lo programado y la muy sorprendente potencia visual de todas las propuestas en un festival de experimentación sonora. Un recorrido muy coherente por diversos estilos que hoy están marcando la actualidad: IDM, minimal, dub, improvisación… todo en su vertiente más experimental. Un viaje a través de numerosos paisajes visuales y sonoros.

Y es que esta ciudad de León, bajo un manto de aparente conservadurismo y estancamiento, palpita con creadores y creaciones arriesgadas y sorprendentes que bien pueden estar presentes en los mejores festivales de experimentación audiovisual. Y, además, hay público para ello como bien demostraron los aforos completos de este pasado sábado en el Museo de León.

TESLA Festival de Música Electrónica y Experimentación Sonora / Foto de Juan Luis García

TESLA Festival de Música Electrónica y Experimentación Sonora / Foto de Juan Luis García

Si a esta ecuación “creadores-público” sumamos el tercer elemento, el círculo se cierra. Y ese tercer elemento no es otro que la iniciativa ciudadana. Personas que, cansadas de la inacción oficial/institucional, toman las riendas para poner en valor a los creadores contemporáneos. En este caso han sido Producciones Infames, de reciente nacimiento pero con una trayectoria más que interesante y productiva (el torreón del Pi el pasado verano, Banda AparteBeat Room Hotel el pasado diciembre y ahora el TESLA Festival, entre otras múltiples actividades).

Y afortunados somos en León pues no son los únicos colectivos y asociaciones: Dead End LeónEl Aliento del CoyoteRockpillsChaos Sonoro… todos trabajando sin remunerar, por amor al ARTE en todas sus expresiones. Igual que muchos de los artistas que colaboran con ellos. Iniciativas ciudadanas que también se dan en otros ámbitos como la música clásica, la poesía o la plástica.

En Producciones Infames conozco especialmente a Carlos Ordás y David Encina, y sé de sus desvelos para que el TESLA haya tenido lugar. Desde aquí mi más sincero agradecimiento, sé que en nombre de mucha gente. Y reseñable es también el trabajo de diseño y difusión del TESLAEduardo Fandiño ha creado unas imágenes y carteles impactantes que fueron plantando la semilla de la comidilla, del gossip, a través de una difusión hecha a cuentagotas que creó mucha intriga.

Entrando en harina en la programación, como mi visión y escucha fue a través de pequeños fragmentos, no me atrevo a hacer mi selección personal. A muchos, a casi todos, les he visto en otras ocasiones y soy adicto a sus creaciones: Queer ToysFibonacciCadierno (sorprendente el trabajo de Mucrovisión en elTESLA) son buen ejemplo de ello. Por novedoso para mí destacaría Logical Disorder, que me dejó con la boca abierta, y por querencia a lo analógico HO Transduction. Ya me sorprendieron acompañando aRosario Granell y Eduardo García en el Auditorio  de León con Al otro lado del viento el pasado 31 de octubre. Tampoco conocía lo que hace Pablo Rodríguez en The Black Cotton Beats On. Y como ando en este retiro de los Altos de Nava, a las once cerré el ojillo y ahí terminó mi streaming.

Sí me llegaron rumores y murmullos del excelente avituallamiento en El Colibrín y el St Martino (ganas tengo de salir de aquí para probar el huevo a baja temperatura de Chisco) pero ya no llegué a enterarme de lo ocurrido en la nocturnidad del Place y el Retrovisor.

También llegaron a mis oídos algunos problemas por la ausencia de baños en el Museo de León. Las urgencias mingitorias dejaron a más de uno fuera de algún “live” pues al regresar del pis y caña se encontraron con el cartel de aforo completo. Asuntos solucionables para próximas ediciones.

Tan solo añadir que, aún en la distancia, disfruté mucho del festi y espero que sea el inicio de una larga serie. Hay creadores, hay público y muy buenos organizadores. Está hecho. GRACIAS.