El coreógrafo francés Aurélien Bory ha creado a medida para la bailarina Kaori Ito la pieza, con la que se cuestiona las huellas profundas que la danza deja en el cuerpo de una bailarina. La magia escénica del creador galo vuelve a Madrid a golpe de teatro óptico, danza, circo de vanguardia y nuevas tecnologías

Madrid – 13 MAY 2016 – Redacción

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan el estreno en Madrid de Plexus. La obra es una bella pieza de prestidigitación escénica a caballo entre la danza, el nuevo circo, el teatro visual y el cine, que ha sido ideada a medida por el coreógrafo francés Aurélien Bory para la bailarina japonesa Kaori Ito. El espectáculo, que lleva el sello de la prestigiosa formación gala Compagnie 111, podrá verse en la Sala Verde tres únicas noches, del jueves 19 al sábado 21 de mayo, a las 20:30 horas.

Aurélien Bory (Colmar, Francia, 1972) es un creador que disfruta sorprendiendo a su público con un arte espectacular que mezcla circo, danza y teatro visual. Ante sus singularísimas puestas en escena, la crítica internacional se cuestiona: “¿Hablamos de teatro, de nuevo circo, de danza, de nuevas tecnologías? De todo tienen sus propuestas, pero de lo que sí podemos hablar es de prestidigitación escénica, de auténtica magia, de espectáculo, así, con mayúsculas”. En su última aventura sobre las tablas, Plexus, que ahora se presenta en Madrid, el artista ha creado una pieza a medida para Kaori Ito en busca de repuestas visuales tan poéticas como empíricas.

Kaori Ito en Plexus

Kaori Ito en Plexus / © Mario del Curto

¿Qué huellas profundas permanecen en la memoria de un cerebro que ha dedicado su vida a la danza? La réplica física de cada músculo se advierte en el cuerpo de un bailarín, en este caso, bailarina, Kaori Ito. La palabra plexus hace referencia a los mecanismos internos del sistema muscular, los impulsos nerviosos responsables de cada desplazamiento, oscilación o vibración corporal. Como explica el propio Bory: “La manera en que quería retratar a Kaori Ito implicaba principalmente retratar su cuerpo: un estudio de las marcas más profundas que la danza ha ido dejando en él”.

Y continúa: “No quería hacer un estudio anatómico, sino que me interesaba la memoria grabada en un cuerpo moldeado por la danza”, confiesa Bory. Para ello, en los ensayos se valió de un títere de tamaño real a semejanza de Ito. Finalmente, en el escenario decidió conservar solamente los hilos e Ito es la marioneta que deja fluir metafórica y metafísicamente sus vínculos: con Japón, con sus antepasados o con lo efímero de la belleza física. “Cada vez, Bory establece la ecuación del éxito. Como si tuviese la fórmula matemática inédita de la sorpresa y del hechizo”, ha dicho Le Figaro.

Plexus es una palabra del latín tardío, y significa “entrelazarse”. Más tarde, el significado literal de la palabra se aplicó al campo de la anatomía para referirse a “la red de los sistemas nervioso o vascular”. La propia definición del término hace referencia al sistema muscular y a sus mecanismos internos: los impulsos desde el sistema nervioso y el riego de sangre oxigenada; así como también a los mecanismos externos de la danza: el entrecruzamiento de movimientos, las derivas de los cuerpos y de sus partes. “La forma en que quería retratar a Kaori Ito implicaba, sobre todo, retratar su cuerpo”, confirma Bory.

¿Cómo ha participado cada una de sus células en esta maravillosa red de tejidos musculares? ¿Cómo ha moldeado y esculpido la danza su espacio interior y, en consecuencia, en qué medida lo ha desarrollado o atrofiado? Plexus trata del diálogo entre el mundo interior de Kaori y el mundo exterior. ¿Acaso no constituye este diálogo uno de los rasgos por antonomasia de la experiencia humana universal? ¿No es éste además el núcleo de nuestras debilidades?

El estreno absoluto de Plexus tuvo lugar en de 2012 en el Théâtre Vidy-Lausanne (Suiza). En España, antes de su estreno en Madrid, pudo verse en marzo de 2014 en el Teatro Central de Sevilla.