Los balnearios de Extremadura ofrecen a los visitantes descanso, gastronomía, entorno, y cultura y patrimonio, así como tratamientos de salud y bienestar que también pueden ser disfrutados en dichos centros

Cáceres – 7 ENE 2016 – Redacción

Los balnearios de Extremadura ofrecen a los visitantes descanso, gastronomía, entorno, y cultura y patrimonio, así como tratamientos de salud y bienestar que también pueden ser disfrutados en dichos centros.

Extremadura Termal, la marca creada por la Asociación de Balnearios extremeños, redefine los múltiples planes y posibilidades que este tipo de centros ofrecen al viajero.

Balneario de Baños de Montemayor. Cáceres

Balneario de Baños de Montemayor. Cáceres

Entre esas posibilidades, se encuentra la opción de saborear la rica gastronomía de sus restaurantes, disfrutar del ocio que ofrece el entorno en el que se ubican y conocer la cultura, la historia y el patrimonio que lo rodea.

Así, entre los motivos que pueden llevar a los viajeros a los balnearios de Extremadura se encuentra, como «primero y más evidente», hasta el momento, la motivación médica, según ha puesto de manifiesto Extremadura Termal.

Los balnearios han sido hasta principios del siglo XX lugares de retiro a los que la gente acudía para recibir tratamientos de salud, con los que mejorar su bienestar y calidad de vida, aprovechando las propiedades de las aguas termales.

En segundo lugar, se encuentra el descanso, ya que los balnearios suelen ser centros en los que se respira «paz y tranquilidad» en cada rincón. Por eso se convierten en una opción perfecta para disfrutar de una escapada, ya sea solo o en compañía, en cualquier época del año.

De igual forma, la gastronomía desempeña un papel «cada vez más destacado» dentro de la oferta de los centros termales. Así, se cuida el producto, de primera calidad, y su elaboración, donde se combina el saber hacer de los platos más tradicionales con las nuevas técnicas culinarias de vanguardia.

El entorno en el que se ubica el balneario es otra de las motivaciones que llevan al viajero a seleccionar los centros termales como destino para un viaje de fin de semana. Enclavados en entornos naturales, rodeados de bosques, vegetación frondosa, lagos y dehesas, entre otros muchos paisajes típicos extremeños, o junto a pueblos con encanto y pintorescos, que hacen de ellos los nuevos destinos para pasar unos días de vacaciones.

Otra de las motivaciones para acudir a disfrutar de los balnearios extremeños es poder conocer la cultura y el patrimonio que alberga cada estación termal.

«No hay que olvidar que muchos de los balnearios de nuestro país datan de época romana, tiempo de termas y baños públicos en los que los soldados reponían sus fuerzas aprovechando las propiedades de los manantiales de aguas mineromedicinales», ha indicado Extremadura Termal.

Muchos de los balnearios que han llegado hasta nuestros días aún conservan piezas de esta época, convirtiéndose en «auténticos museos vivientes de un pasado termal glorioso».

Extremadura Termal es la marca promocional de la Asociación de Balnearios de Extremadura, formada por los centros termales de Alange, El Raposo, Salugral Termal Resort, Fuentes del Trampal, Baños de Montemayor y Brozas.