Frías, en Burgos, con más de 70.000 visitantes al año, dispone apenas de cuatro casas rurales y ningún hotel, lo que lo convierte en una oportunidad de negocio con garantías de éxito.

El turismo vive en España un momento dulce. El incremento de visitantes extranjeros y de turismo nacional, también ha tenido su reflejo en el ámbito rural que, según el INE, experimenta crecimientos cercanos al 10%. En el caso de algunos de los municipios incluidos en la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España, el número de visitantes ha subido hasta en un 500% en algunos casos.

Ese espectacular incremento en el número de turistas no ha venido, sin embargo, acompañado de un incremento en las inversiones que permitan mejorar y expandir la capacidad de alojamiento en muchas de estas pequeñas localidades.

La localidad de Frías, en Burgos, en un ejemplo de esa situación paradójica. El pequeño municipio burgalés de apenas 272 habitantes recibe al año más de 70.000 visitantes; pese a ello, cuenta con apenas cuatro casas rurales y ningún hotel. Su objetivo, como el de otros municipios de la red de los Pueblos más bonitos de España, es atraer inversiones que permitan mantener su atractivo turístico.

“El porcentaje de visitas a nuestros pueblos crece año tras año, pese a ello aún hay muchos municipios que están muy por debajo de la necesidad real de alojamientos rurales”, explica Francisco Mestre, Presidente de la Asociación de los pueblos más bonitos de España, quien recuerda que se trata de municipios que garantizan el retorno de la inversión debido a la enorme proyección nacional e internacional de estas localidades.

El caso de Frías, como ejemplo

Miriam Bergado, Teniente de Alcalde de Frías, explica que, “de no ser capaces de acoger los más de 70.000 turistas que todos los años vienen a Frías para pasar unos días entre nosotros, estos se ven obligados a convertir su estancia en una visita de solo unas horas si no han reservado alojamiento con semanas de antelación. Frías ofrece hoy una oportunidad de negocio que el sector no debería de desaprovechar”. Según Miriam Bergado, la localidad cuenta en estos momentos con menos de una casa rural por cada 10.000 viajeros, unas cifras que están muy por debajo de la media del mercado.

“El futuro del turismo rural pasa por tener un alojamiento de calidad en un espacio único, ofreciendo al cliente belleza, servicios adicionales, experiencias y un trato muy personal que anime al viajero a volver, características todas ellas que los 44 pueblos de la asociación, sus vecinos y el tejido empresarial del municipio cuidan cada día”, concluye Francisco Mestre.

Foto de portada: Frías, Burgos